Temperatura de conservación de los alimentos

pautas para el almacenamiento de alimentos

Estos síntomas pueden comenzar de forma repentina, varias horas o incluso días después de haber ingerido alimentos contaminados. La mayoría de las personas se recuperan completamente de las enfermedades transmitidas por los alimentos, pero en raras ocasiones algunas personas pueden sufrir efectos más graves. Los grupos con mayor riesgo de sufrir efectos graves para la salud son las mujeres embarazadas, los niños menores de 5 años, los adultos mayores de 60 años y las personas con sistemas inmunitarios debilitados. Debe acudir a un profesional de la salud y ponerse en contacto con su unidad local de salud pública lo antes posible si cree que tiene una enfermedad transmitida por los alimentos.
Es muy importante mantener los alimentos fríos en frío y los calientes en caliente, para que los alimentos nunca alcancen la “zona de peligro de temperatura”. Es aquí donde las bacterias pueden crecer rápidamente y causar enfermedades relacionadas con los alimentos.
Los siguientes tiempos de refrigeración recomendados son para la seguridad, y los tiempos de congelación son para la calidad. Si almacena los alimentos correctamente envueltos en el congelador, la calidad puede mantenerse durante más tiempo.

tabla de temperaturas del congelador

En este artículo hablaremos de los principios de almacenamiento de alimentos y de varios temas relacionados con los alimentos secos, el congelador, la temperatura del frigorífico, la manipulación de alimentos calientes, la limpieza y la desinfección, el lavado de platos, los utensilios y el equipo de cocina, el control de roedores e insectos, la temperatura y la humedad.
El control de la temperatura es una parte importante del almacenamiento de alimentos. Los alimentos perecederos deben mantenerse fuera de la Zona de Peligro Alimentaria -entre 7oC y 60oC- en la medida de lo posible, ya que estas temperaturas favorecen el crecimiento bacteriano.
Al manipular y preparar los alimentos nos enfrentamos a dos grandes problemas de higiene. El primero es la contaminación cruzada, que es la transferencia de bacterias a los alimentos desde otro alimento o desde el equipo o las superficies de trabajo.
El segundo problema es que, mientras trabajamos con ellos, los alimentos suelen estar a una temperatura de entre 45oF y 140oF, es decir, la zona de peligro de los alimentos. La fase de retardo del crecimiento de las bacterias nos ayuda un poco, pero para estar seguros debemos mantener los alimentos fuera de la zona de peligro siempre que sea posible.
Las ratas, los ratones, las moscas y las cucarachas pueden propagar enfermedades al contaminar los alimentos y las superficies que entran en contacto con ellos. Cualquier signo de infestación de roedores o insectos suele considerarse una grave violación de los códigos sanitarios.

temperatura de almacenamiento de los alimentos perecederos

La zona de peligro de la temperatura, en lo que respecta a la seguridad alimentaria, describe un rango de temperatura en el que las bacterias crecen más rápidamente en los alimentos. Los alimentos deben mantenerse fuera de esta zona de peligro en la medida de lo posible para evitar el crecimiento de gérmenes potencialmente dañinos.
En la actualidad, ese rango de temperatura es de 40 grados Fahrenheit (la temperatura máxima a la que debe estar un frigorífico) a 140 grados F (la temperatura mínima a la que deben mantenerse los alimentos calientes durante un periodo prolongado de tiempo). Este rango de temperatura ha cambiado a lo largo de los años, e incluso hoy en día se cuestiona su utilidad. Entonces, ¿hasta qué punto debería preocuparse?
En el mundo de las bacterias, no hay una “regla única”. Hay muchos factores, además de la temperatura, que influyen en el crecimiento o no de las bacterias en los alimentos. Entre ellos están el contenido de humedad, el nivel de sal y la acidez. Sin embargo, la temperatura es uno de los principales factores que podemos controlar.
Mantener los alimentos en la sección media de la zona de peligro de la temperatura puede ser muy arriesgado, pero a medida que nos alejamos del rango de temperatura medio, el riesgo disminuye porque las condiciones se vuelven cada vez menos ideales para el crecimiento bacteriano. Sin embargo, esto no significa que sea una buena idea subir la temperatura del frigorífico a 50 grados F para ahorrar en la factura de la luz, ya que el riesgo de contraer enfermedades alimentarias aumenta considerablemente cuando los alimentos se almacenan a esas temperaturas durante un largo periodo de tiempo (días en lugar de horas). La Extensión de la Universidad Estatal de Michigan recomienda mantener un termómetro en la puerta de su nevera para controlar la temperatura adecuada de los alimentos almacenados en frío, y utilizar un termómetro de alimentos calibrado para comprobar la temperatura interna adecuada de los alimentos cocinados.

temperatura de la nevera en grados centígrados

Cuando llegue a casa, ponga inmediatamente los alimentos refrigerados y congelados en la nevera o el congelador. Asegúrese de que los alimentos guardados en el congelador estén bien congelados.    Almacenar los alimentos cocinados de forma segura Cuando tenga alimentos cocinados y quiera enfriarlos    Evite volver a congelar los alimentos descongelados Las bacterias que producen intoxicaciones alimentarias pueden crecer en los alimentos congelados mientras se descongelan, así que evite descongelar los alimentos congelados en la zona de peligro de temperatura. Mantenga los alimentos descongelados en la nevera hasta que estén listos para ser cocinados. Si utiliza un horno microondas para descongelar los alimentos, cocínelos inmediatamente después de descongelarlos.
Como regla general, evite volver a congelar los alimentos descongelados. Los alimentos que se congelan por segunda vez suelen tener niveles más altos de bacterias de intoxicación alimentaria. El riesgo depende del estado de los alimentos en el momento de la congelación y de cómo se manipulen entre la descongelación y la recongelación, pero los alimentos crudos no deben volver a congelarse una vez descongelados. Almacene los alimentos crudos por separado de los cocinados Los alimentos crudos y los cocinados deben almacenarse por separado en el frigorífico. Las bacterias de los alimentos crudos pueden contaminar los alimentos cocinados en frío, y las bacterias pueden multiplicarse hasta niveles peligrosos si los alimentos no se vuelven a cocinar a fondo.

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